lunes, 2 de diciembre de 2013

De vuelta a casa... por poco tiempo

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Ya se ha acabado el proyecto en el norte. La pasada fue la última semana y ahora toca trabajar desee casa y demostrar que llevábamos razón y en el siglo XXI existen el correo electrónico y las teleconferencias. De aquí a Navidad parece posible.
Esta mañana al llegar a la oficina de Múnich me ha preguntado un compañero que esta vez por cuántas horas tenían y me he reído. Una media hora después estaba buscando vuelos para venirme a Colonia y estar mañana en una feria de empleo reclutando nuevos recién licenciados. Espero que al menos merezca la pena.
El arte de los jefes para comente de algo es maravilloso. "Eres la persona perfecta, ¿quién si no?". Otros han dicho algo mejor, una cerveza con los antiguos amigos y ver una ciudad bonita nunca está de más.
Así que después de que le caiga a otro compañero la reunión del miércoles no me puedo quejar, podía haber tenido que hacer la ruta de las ciudades estudiantiles alemanas durante toda la semana.
Ahora a disfrutar un poco de que los zuegros nos estén dejando la casa nueva esta semana y a aguantar el tirón hasta Navidad.

sábado, 16 de noviembre de 2013

De Chiang Mai a Krabi, pasando por Phuket

Hoy es de esos días en los que todo se tuerce, aunque si lo miras bien en el fondo te ha sonreído la suerte y a pesar de que yodo haya ido mal, al final ha salido bien.
Empezamos la mañana en Chiang Mai, al norte de Tailandia, donde hemos visto tigres como si fueran gatos y hemos montado en elefante, nos hemos sacado el curso de masaje con aceite aromático y hemos tirado el primer farolillo.
Allí hemos cogido un tuk-tuk al aeropuerto, después de que intentar coger un taxi con taxímetro a las 7 de la mañana fuera misión imposible.
El vuelo hacía escala en Bangkok tres horas, y luego a Phuket, porque el directo salía casi el doble y total...
En Phuket resulta que has llegado a la Costa del Sol y eres alemán, y no lo sabías. Lo que en el norte un taxi cuesta 150Baht (4€) aquí empieza por 500Baht (siguen siendo 12€) porque el aeropuerto está a sus buenos 30km de la ciudad y el puerto.
El alojamiento lo habíamos cogido en Krabi que dicen que es más tranquilo y está mejor. Que está a 3 horas en bus y el último barco, directo o indirecto, era a las 14:30 no nos lo había dicho nadie. O no lo habíamos leído, claro.
Así que nada, que si un taxi (2500B) es más de lo que nos había costado el avión (1800B), porque tarda tres horas, que los coches de alquiler son mínimo para tres días.... Al final hemos seguido las indicaciones de los carriles y de un señor al autobús y nos hemos conseguido montar en uno que iba a Patong Beach pero que nos han dicho que iba para Phuket.
Ilusos de nosotros, el autobús de turistas (80B) nos ha dejado en un centro comercial y allí hemos tenido que cambiar a uno de los rosas (10 baht) que van abiertos por detrás. El conductor no hablaba inglés pero el chico de los billetes sí y nos ha prometido que nos dejaba en la estación de autobuses.
Con la orientación del Marommo y la ayuda del chico hemos llegado a la estación de autobuses. Pero no a la de donde salen los de Krabi. Así que otro bus rosa hasta la terminal 2, canino hacia atrás, y corriendo a pillar los dos últimos asientos, que no billetes, para el bus de tres horas a Krabi (160B). Todo un lujo, con aire acondicionado y aseo, y con una lluvia del carajo. Nos han dejado hasta subir con los noodles que nos habíamos hecho en el kiosko de la estación.
La mayoría de paradas eran en mitad de la nada, pero al final en la nuestra no sólo era en ciudad, sino que había un conductor de tuk-tuk esperando para negociar llevamos al hostal (75B).
Aún no me creo que estemos aquí, pero ya nos han organizado la excursión para mañana a las 4 islas.
Nos hemos quedado sin ver el festival de las luces esta noche, y una cosa queda clara, para todo en esta vida hay solución con dinero, y la gente en Tailandia ayuda mucho más de lo que se espera.
A lo que no me acostumbro todavía es a la sensación de ser la guiri que no sabe si la están engañando.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Preparando las vacaciones

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Más bien debería llamarse NO preparando las vacaciones, porque la verdad es que creo que es la vez que más perra me he visto para preparar un viaje.
Es cierto que somos muy dejados, sí, el Marommo también, y casi siempre nos compramos los vuelos a última hora (por dios... Navidad! ¡los vuelos! ¡arghhh!) o dejamos el alojamiento o las entradas un poco hasta el final.
Pero en este caso nos llevamos la palma. El viaje estaba planeado para septiembre. Bueno, no a Tailandia, más bien a donde fuera. Primero que si Japón, luego Vietnam, al final que no, que templos pero playa, y así fue como surgió. Luego resulta que mi proyecto en el norte terminaba justo justo justo (su puta madre) en septiembre y no me las podía coger. Luego al parecer sigo aquí, dicen, y aunque iba a terminar otra vez a final de noviembre y venía fatal que me las cogiera, se va a volver a retrasar y ya se está hablando de enero de 2014. Claro que para entonces ya sí que no estaré aquí, por mi bien y por el suyo.
Así que aquí estamos, habiendo comprado los vuelos con apenas tres semanas de antelación, sin hoteles preparados, poniéndonos las vacunas a todo correr (algunas ni eso, claro), buscando la guía adecuada y comprando emergency ponchos y pastillas así como de refilón.
La semana pasada me compré la primera mochila de mochilera de mi vida. Supongo que lo de no llevar peso ha hecho mucho durante todos estos años, porque la primera que me puse cargada con peso de ese de la tienda casi me tira para atrás. Al final cogí una más pequeñica y que no se me apoyara todo en el culo, así que tendré que sobrevivir con pocas bragas y ropa. Dicen que allí hace calor, aunque desde aquí resulta inimaginable, y supongo que por oler regular un par de semanas no pasa nada, así que sobreviviré. 
Luego seguro que la gente va con su maleta de ruedas y tan campantes, y que por llevar mochila nos roban todo al facturar el equipaje, pero así tendré más anécdotas que contar a la vuelta, no?
Ahora queda pasar esta última semana, conseguir un pasaporte o sustituto en fecha que me permita ir y volver, y desconectar. 
Por mi vida, necesito desconectar. No cerrar los ojos y pensar "aquel test de ayer...". Que sí, que los trenes molan mucho y no sé cómo puede vivir nadie sin jugar con ellos, pero creo que mi salud mental está al borde del colapso.
Y a todo esto, yo me tenía que estudiar unas normas y aquí estoy, mirando botas por internet y sin preparar el viaje ;)

jueves, 19 de septiembre de 2013

Descontextualizando un libro

Foto: Pixishot
La verdad que me resulta curioso lo actual que puede ser a veces un libro incluso aunque haga ya 70 años de su publicación (en 1943).
Otras veces no, otras veces te encuentras pasajes que dices "¡pero qué coño...!" y te encuentras sorprendido en parte de la idea de la mujer de aquella época, o de la idea de los ingleses sobre lo que era ser una familia bien o el resto del mundo.
Por suerte el otro día cuando me dio la fiebre por releerme un libro de Agatha Christie, bueno, releer no, porque en este caso acerté y no me lo había leído, pero eso muchas veces es suerte, pues me puse a hacer notas con el Kindle y como no se han podido publicar voy a hacer un post a lo desgraciaito y os las voy a compartir porque merece la pena leerlas.
Las voy a titular:

  • Agatha Christie - Las mujeres tienen el sistema nervioso delicado
"He observado que en las novelas los anónimos groseros y repugnantes jamás se enseñan a las mujeres, de ser posible, para escudarlas a toda costa contra la sacudida que pudiera experimentar su delicado sistema nervioso, tan sólo con la lectura. 
Siento decir que jamás se me ocurrió no enseñarle la carta a Joanna. Se la entregué sin vacilar. Justificó mi fe en su fortaleza no demostrando otra emoción que regocijo." 
Aquí me imagino a las mujeres de la época temblando con el anónimo, sudando, con sus guantecitos blancos. Y en este caso la hermana del protagonista, que es una fresca, lo coge y se ríe.

  • Agatha Christie - ¿Quién no quiere un monito o un pavo real?
—¡Caramba! —dijo—. Qué cansada estoy, y creo haber puesto de relieve mi crasa ignorancia con respecto a las épocas de cultivo. ¿No hay habas en esta época del año? ¿Lo sabes tú? 
—En la primavera —dijo Megan. 
—Bueno, en Londres hay todo el año —dijo Joanna para defenderse. 
—En lata, tontuela —le dije—. Y las traen los barcos de todos los rincones del Imperio. 
—¿Cómo el marfil, los monos y los pavos reales? —preguntó mi hermana. 
—Exacto. 
—Preferiría tener pavos reales —replicó Joanna pensativa. 
—Y yo quisiera tener un monito —dijo Megan.
Desde luego nunca se me hubiera ocurrido que después de hablar de habas iban a acabar hablando de pavos reales. Quitando la falta del "Cómo", es impresionante. Supongo que en esa época se llevaban marfiles a Londres, pero sigo sin imaginármelo.

  • Agatha Christie - Las mujeres son el diablo
"Por un momento sentí escrúpulos de conciencia. Joanna era demasiado coqueta y Griffith demasiado bueno para que jugara con él. Las mujeres son el mismísimo diablo. 
Luego me fijé en Griffith... en su barbilla estrecha y enérgica y en la dura línea de sus labios, y no estuve tan seguro de que Joanna se saliera con la suya. Y de todas formas un hombre tiene derecho a dejarse engañar por una mujer... y si lo hace es por su propia voluntad."
Desde luego, sin palabras. Las mujeres son el mal, pero hay hombres tontos que se lo buscan.

  • Agatha Christie - El té es un refrigerio femenino
—Ha sido usted muy amable al aceptar un refrigerio tan femenino como lo es el té, señor Burton.
Supongo que Emily Barton consideraba a los hombres como consumidores incansables de whisky y cigarrillos, y que en los intervalos seducían a las doncellas de los pueblos o corrían aventuras con mujeres casadas. 
En fin, esto lo debería leer el Marommo y dejarse de tanto té de las cinco (las siete). A ver si le compro una botella de whisky y unos puros para que se ponga al día.

Bueno, y con este sabor de boca, no os podéis perder uno de sus libros. Creo que es una obligación temporal.
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Libro: El Caso de los anónimos, de Agatha Christie

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Con las manos en la masa

Hay días en los que te sientes maruja y sólo quieres cocinar y cocinar.
Ayer fue uno de esos días, pero el tiempo material no acompañó y sólo pudo ser cocinar la comida, los Kuchen tuvieron que esperar para hoy.
Así que aquí estoy, en plena faena, con la batidora de varillas prestada (¡qué lujo!) y sintiéndome una pequeña Anniehall de la vida. Sin tanto mérito, claro, que el señor del Real ya ha hecho media mezcla por mí, jeje.
Aquí es típico llevar bizcochos al trabajo. Bueno, en general hacer bizcochos en Alemania es una fiebre. Por eso los españoles acabamos soliendo llamarlos a la alemana. Luego la mayoría de la gente los compra, o dice que los ha hecho su mujer en el caso de los ingenieros bávaros (dicen que en Berlín eso estaría mal visto...).
En mi caso no me importa hacerlos. Sé que se me da mal cocinar, o al menos mi despiste me impide que se me de bien, pero lo que cuenta es la intención. Así que para evitar problemas voy a hacer dos y el tercero se lo dejo enteramente al congelador del Edeka, que para algo los comercializan, no?
Creía que no me iba a hacer ilusión celebrar los 29, pero los últimos acontecimientos han hecho que reflexione y piense que por qué esperar a celebrar los 30 o los 40 como un hito, mejor disfrutar de cada vez, que para eso hemos llegado.
Besos a todos y gracias por las felicitaciones.

martes, 17 de septiembre de 2013

Zodiac

Para los amantes de las series de policías, la novela negra y el crimen en general esta película está entretenida, aunque se queda un poco larga al final.
Reconozco que cuando una película tiene tan buenas críticas al final la veo condicionada a que no me guste tanto. En este caso no entiendo mucho la alta puntuación, a parte de que el reparto esté lleno de tíos buenos, pero no creo que sea eso. No sé si es el estilo años 60 que ya ha llegado a ser vintage, o que esté basada el hechos reales.
Está bien, pero no es genial tampoco. Como es una historia real, pues pasan cosas como en la vida real. La investigación se alarga, a los personajes no siempre la vida les va bien. Un poco como en JFK, que al final no sabes si podrían haberla cortado a mitad y se hubiera quedado mejor, pero claro, el final ya se sabe porque existe.
A mí me ha gustado, pero mi criterio está un poco al nivel «oh, hace mucho que no leo Agatha Christie, voy a leerme diez libros seguidos», así que a lo mejor no cuenta.
Claro que también he conseguido seguir los personajes hasta el final, que parece que no siempre es tan fácil.
Una recomendación para una tarde de domingo con lluvia. O de lunes con lluvia, o de martes, porque visto lo visto.
Por cierto, hablando de releer...
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Zodiac (2007)

La vida en la maleta

Recordando los números del día. 8:16 -18 - 6 - 51. Hora, andén, vagón, plaza.
A veces hay retraso, bueno, casi siempre, y algunos de los números cambian. Entonces hay que recordar otros números, incluso letras. 15 - 14 - F. Minutos de retraso, nuevo andén, zona de segunda clase.
Cuando tus cosas de aseo viajan contigo siempre, cuando es en una bolsa transparente para el avión, cuando descubres que has pasado todo el verano con dos pantalones y cinco camisetas, y el resto de tu ropa por tanto en realidad sobra, es que viajas demasiado. O que no aceptas que ahora vives en otro sitio.
Hay quien está peor y viaja todos los días, o quien lo asume y viaja sólo cada dos semanas.
Esta semana debería ser la última en la que se necesite presencia al 100%. A partir de ahora igual toca por fin la vuelta a casa.
Teóricamente.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Todo por el trabajo

O todo por conseguir volver a casa antes.
Esta semana está siendo una matada. Por la paliza de horas que llevo encima, que llevamos, y por la parte personal.
No es sólo el entrar pronto y el no saber a qué hora te vas a ir, que eso hay mucha gente que le pasa. Es el dormir mal, a sobresaltos, y el tener la sensación de que da igual lo que adelantes, se acostumbrarán y querrán que abarques el doble en la mitad de tiempo.
Cuando los españoles decimos que aquí en Alemania la gente trabaja lento, deberíamos a pararnos a pensar el por qué. No es porque lo hagan mejor o cometan menos fallos, que no lo es. Sino porque no merece la pena. Te quedas sin trabajo y te dan más. Y ya está.
Bueno, en algunos casos no te dan más y te quieres tirar por un puente del aburrimiento. El internet se acaba, como dice un compañero, y las horas pasan lentas.
Pero bueno, esta vez no está siendo así. La gente no para de entrar a ver si he terminado cosas y es complicado siquiera empezarlas con tantas interrupciones.
Por suerte he tenido mucho tren. El tren me gusta mucho, todavía, aunque me canse y quiera matar un poco a los demás cuando no paran de hacer pausas para fumar o se ponen a testear lo que les sale de la punta del rabo.
Ay, cómo hecho de menos decir "la punta del rabo" y que me entiendan, y quedarme a gusto.
Algunos dicen que lo malo de que te pasen cosas malas estando lejos es estar solo en la distancia. No, eso no es lo malo, porque en el fondo, y aunque esté feo decirlo, ayuda a desconectar. Lo malo de estar lejos es cuando hablas con la gente que está cerca y no puedes hacer nada para estar con ellos.
Esta semana murió mi prima, después de ocho años de lucha. Me parece increíble todas las cosas que hizo y que disfrutó, a pesar de lo que le costaba. Los cruceros, las fiestas. Claro, lo que veíamos.
Siempre hay estadísticas que dicen que el cáncer se cura en un no sé cuántos por cien de los casos. Aquí por desgracia cayó en el otro.
A veces pienso que, cuando pasen los años y se descubra cómo funciona, miraremos atrás y pensaremos las barbaridades que hacíamos para combatirlo, como vemos las sangrías de la Edad Media.
Pero por ahora no nos queda más remedio que aprender a convivir con lo que nos toca. Aprender a valorar lo que tenemos y disfrutar cada momento como si fuera irrepetible, porque lo es.
Este trabajo y este espíritu aventurero lo que tiene, es no poder coger un coche y plantarte en ningún lado. Ni siquiera tal vez disfrutar de un fin de semana completo en algunos casos.
Luego se sorprenderán de que la gente no quiera venirse. No hay tanto verde para compensar las pequeñas cosas.
Un besico a todos, en especial a Manolo.
Que disfrutéis el fin de semana.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Cuando el fallo es humano


A veces ocurren accidentes. Sí, aunque se quieran evitar, a veces se alinean los planetas y no se sabe cómo al final hay un accidente. Y mortal en los peores casos, en los otros nos enteramos menos o nos importa menos, claro.
La cosa es que en ciertos medios de transporte, y a partir de ciertas velocidades, se intenta evitar a toda costa que influya el factor humano, sobre todo cuando las consecuencias pueden ser fácilmente de grandes dimensiones.
No digo que no sea grave que mueran 80 ó 200 personas a la vez, que lo es y mucho. Pero después del accidente de Spanair y del de ahora de AVE me pregunto, ¿y qué pasa en las carreteras?
Últimamente por suerte ya no hablamos de 3.000 muertos en carretera al año, pero proporcionalmente al número de viajeros, hay años en los que las estadísticas de muertos de avión y tren son cero al año. 
«¡Es que sólo había un maquinista en cabina!». Señores, un tren no tiene volante, el maquinista sólo tiene que acelerar y frenar, y cuando no se ahorra en trazado o señalización, ni siquiera eso debería poder ser peligroso. De hecho, el abrir y cerrar de puertas de algunas líneas se hace desde Atocha.
Luego está el hombre muerto. El botón, pedal y manivela que debe de pulsar y soltar en ciclos de 30 + 2,5 segundos. Será lo rudimentario que uno quiera, pero habiendo ya velocidad de crucero en los autobuses que transportan a 50 personas pues tampoco nos vamos a quejar. 
Cierto es que 30 segundos hasta el freno de emergencia a 200 km/h puede ser mucho si el infarto da con la mala suerte de que se quede pulsado, pero para eso hay otros sistemas en las líneas de Alta Velocidad que deberían funcionar.
Llamar por teléfono, o no llamar... bueno, ahora que veo a la gente mirando su móvil mientras conduce o tomándose una copita y tirando por aquel camino donde no hay controles pienso «ah claro, que si se mueren sólo 4 ó 5 es que da igual».

domingo, 28 de julio de 2013

El trabajo que nunca termina

Este mes está siendo un poco especial, esta semana con el accidente del tren de Santiago me han hecho muchas preguntas (también me las he hecho yo, pero de alguna forma la gente esperaba que supiera más cosas) y a partir del lunes seré la única "experta" de frenos que quede en mi proyecto en el equipo de validación.
No es algo que me tranquilice, pero un poquillo de orgullo sí que siento. Sobre todo por no tener miedo. Cuando empecé siempre tenía mucho miedo, a romper algo, a no saber cómo reaccionar. Ahora ya he (re)aprendido que los ensayos nunca salen bien, que las medidas llevan el hecho intrínseco de esperar y esperar, que los que mueven los trenes se lo toman todo con calma y que es posible perder un tren entero entre cuatro vías y una nave industrial.
Es un trabajo que me gusta, aunque nos torturen. Esta semana se suponía que la íbamos a poder pasar entera en casa haciendo trabajo de oficina, y al final nos vamos el martes muy temprano y por poco además de los turnos nos toca quedarnos el fin de semana. "Sábados y domingos" dijo el jefe jefazo. "Danos más gente como prometiste" me hubiera gustado decir a mí, pero por suerte ahora mismo no hace falta. Se cae por su propio peso. Si no son capaces de saber qué día vamos a empezar, no pueden ni empezar a hablar de festivos... por ahora.
Las vacaciones se retrasan, o se adelantan, ahora mismo están un poco en el aire. Algún día libre tendré y espero que para entonces vuelva a hacer sol. Tampoco tienen que ser días a 38 ºC como este fin de semana, que para pasar el calor español mejor que sea directamente en España.
Ya se verá. Como todo, pero mientras a disfrutar de la independencia de ser los únicos que prueban nuestro tren, aunque sea en mitad de la nada.

viernes, 12 de julio de 2013

Vacaciones... en España

Había aquello de "¿Cómo pasaste las vacaciones, bien o en familia?". Pues cuando vives fuera eso empieza a aplicarse, sólo parcialmente, a las vacaciones en España. No es que no sean vacaciones, que lo son, y hace calor, y hace sol (dios mío, ¡pero si era hasta verano!), y puedes ir a la playa o tomarte un tinto de verano o una sangría aunque no la tomes nunca.
Lo que pasa es que se complica todo. Esta vez no tengo queja, con la excusa de la boda al final pasamos dos días en Almuñécar bastante tranquilitos y pudimos hacer vida de no hacer nada, más que bañarnos y comer pescado.
Luego no, luego un montón de coche. Los germanos deben pensar que los españoles sólo van en coche en vacaciones, porque siempre que vuelvo digo "bien, pero mucho viaje, mucho coche". Que si Málaga-Granada, Graná-Almuñécar, Almuñécar-Nerja, Almuñécar-Aeropuerto de Málaga-La Línea. Y así infinitamente en sus múltiples variaciones.
El Marommo decía que necesitábamos vacaciones de las vacaciones, y a lo mejor no tanto, pero un poquico sí que necesitaríamos desconectar, a ver si al final con las fechas puede ser y hacemos ese viaje largo del que tanto llevamos hablando...

La boda estuvo muy bien, muy bonita. Con su marco incomparable y sus señores gordos duchándose al lado en la playa. El canapé antes de la boda, para hacer hueco y luego mucho baile, y muchos juegos. Los novios se llevan una de merchandising que ya quisiera un programa de televisión.
Luego la familia también bien, aunque muy corto. Empiezo a pensar que nunca van a estar contentos por mucho tiempo que nos quedemos, pero la verdad que este año se pueden quejar con razón. Desde Navidad sólo dos visitas relámpago y lo que queda. Pero bueno, también está el camino de vuelta ;)

Ahora esta semana es como una burbuja. Trabajando desde Múnich, y pasando aquí el fin de semana como si nada. La que viene ya no, otra vez de vuelta a Braunschweig y al parecer a hacer pruebas en mitad de la nada. Dicen que no podemos hacer fotos allí, pero vamos, si alguien lo reconoce vendrá en su caballo blanco a salvarnos (o en una locomotora blanca, que sería más propio). No es que no haya cantina, es que no hay más que campo.
Ay, las medidas, ¡qué recuerdos!

lunes, 10 de junio de 2013

La primera semana en Braunschweig

Y llegó el momento. De subir al tren rumbo al norte y empezar proyecto nuevo, vida nueva (sólo a trozos, los fines de semana no entran) y temporada nueva.
Porque con la semana llegó el calor.
Resulta que ahora trabajaré como ingeniera de pruebas. Una grata sorpresa, ya que hasta ahora pensaba que lo único que haríamos sería un copiar y pegar a mansalva y con un poco de suerte en septiembre pasaríamos de ver el tren por allí rondando a montarnos para un par de ensayos.
Pero no, desde el primer día prácticamente haciendo cosas. El segundo fue la formación como jefa de pruebas (lo de jefa bien, lo de las pruebas ya veremos) y poner a tierra la catenaria. Tantos años oyendo hablar de eso, de la pértiga y los pesos y ahora entiendo de qué va ;)
Luego ya empezamos con abrir y cerrar válvulas, las puertas, poner y quitar el freno. Un tren tiene miles de tipos de freno, y el doble de nombres para cada uno, así que de aquí a ser experta me queda un rato.
No diré que no se echa de menos estar en casa. Tener un piso propio ayuda, pero la mala costumbre de tener al Marommo ahí al llegar a casa se echa de menos.
Ahora un fin de semana de vuelta, con sol y tormenta, como debe ser en Múnich, y vuelta a empezar.
Aún queda negociar un par de cosas e intentar no echar más horas de las que humanamente se pueda. Creo que al final me tendré que soltar con el coche para hacerme independiente, y como diría una madre, aprenderé mucho y será una muy buena experiencia, pero así visto, lo de madrugar tanto puede que me mate antes.

viernes, 24 de mayo de 2013

Paseando por ahí

La semana pasada fue una locura de viajes, y no sólo de trabajo.
Para empezar me fui el lunes a un congreso sobre redes en trenes en Lille (Francia). Sigo sin tener ni idea, pero ya los conceptos me van sentando mejor. Creo que puede que de aquí a tres o cuatro ediciones acabe por comprender todo el rollo ese de las frecuencias y los 802.11p/n/la-letra-que-sea.
Es una frikez, pero creo que estaría bien que como empresa nos metiéramos en esos fregaos para darnos a conocer. Porque la realidad es que no nos conoce ni dios. Se lo dices a la gente y pone cara de circunstancia, de que quiere saber más a ver si le empieza a sonar. Pero no, como mucho nuestra empresa madre, pero entonces piensan que prestamos a la gente y ya no quieren saber nada. Eso habría que cambiarlo, a ver si ahora que queda una semana para que publiquen mi entrevista se consigue ;)
Luego recibí un sms-bomba de mi jefe de proyecto diciéndome (en español): "Sabes ya lo que haces el jueves?". Eso significaba que mi jefe de verdad me había buscado una cita en Salzgitter para venderme los próximos tres meses por unos cuantos camellos y la promesa de luego poder traernos trabajo a casa.
Peor fue el sms más tarde diciéndome que no íbamos de 9:00 a 19:00, sino más bien de 06:55 a 22:10. Hay gente que tiene maridos malos, pero yo tengo una bendición, porque el Marommo ya sabe lo que hay y se lo toma con mucha paciencia. Creo que se la resbala un poco, excepto cuando sospecha que van a timar y me van a dejar allí seis meses, y entonces me regaña. Aunque ya me ha dicho que no hace falta que venga TODOS los fines de semana, así que no sé qué pensar... ;)
Por cierto, que el aeropuerto de Charles de Gaulle en París es lo más futurista antiguo que he visto en mucho tiempo (retrofuturista, dicen). Es como estar embarcando en mitad de Metropolis pero más a los años cincuenta.
Para terminar, teníamos pensado un viaje. Sí, hay gente que ve puentes y decide hacer un viaje, y lo hace. Nosotros como tenemos los huevos gordos lo pensamos sólo hace dos semanas, porque nos dimos cuenta de repente era el único lunes que era fiesta, y casi nos quedamos sin sitio por ello. Tocó escribir a los albergues uno a uno a pedir "una habitación por favorrrrrrr, tres camas siñorrrrrr", pero funcionó.
Así que nos plantamos en Dresde(n). Sigue siendo tan bonita como siempre, y sigue teniendo días soleados que hacen que parezca maravillosa. Incluso con los nubarrones salieron un par de fotos impresionantes, pero en general el turismo mola más cuando no te mojas.
Ahora esta semana iba a descansar, pero ha venido visita y, aunque pase un poco de nosotros, hemos hecho el paripé de no abuelear tanto entre semana y tomar un par de cervezas y una currywurst.
Hoy queda ver si se cumple que el fin de semana sea un poco tranquilo y le ponemos coto a esa mierda que está tomando la cocina y la casa en general. Porque entre avión y avión lo de limpiar se ha quedado un poco olvidado.

martes, 7 de mayo de 2013

Entre costuras

La verdad que siempre me ha interesado la historia sobre el Protectorado de Marruecos. Es algo que de pequeña oía como pinceladas, que una vez España tuvo algo que ver, por otro lado que si Franco vino de África.
Luego con la edad se estudia en el colegio, o más bien en el instituto, pero siempre muy de pasada, porque estás deseando que llegue la Guerra Civil y enterarte de cómo fue todo.
Al final a lo largo de la vida oyes cosas sueltas, que dice tu padre, como que "la farmacia de Gran Capitán está muy pegada a otras porque tenían una en Tetuán y le dieron esa cuando se vinieron", y te preguntas qué hacía esa gente en Tetuán, o cosas del Sáhara que siempre hay alguien que sabe mucho más y tiene mucha más opinión que tú.
El caso es que no me considero una persona muy culta en ese sentido, además aunque me esfuerce me leo o me cuentan las cosas y luego las olvido, y como hablo mucho meto mucho la pata. Pero bueno, después de leerme este libro creo que soy un poquitito menos ignorante.
Me hubiera gustado que la historia fuera un poco más rápida. Al parecer en papel es un tochaco y eso en el Kindle se pierde un poco, pero vamos, que no pasaba nada por describir menos las emociones y que hubiera un poco de más chicha. Sobre todo porque al final no sabes muy bien si va a pasar algo o no, o si simplemente va a ser todo una descripción costumbrista de España en los años 30 y durante la posguerra, a lo La Colmena pero con mucho menos estilo, porque hace mil años de aquello y la autora no es tan mayor, así que queda un poco forzado.
Ha sido el causante de que lleve sin leer prácticamente desde Navidad, porque no me ha gustado como para engancharme pero tampoco me ha disgustado tanto como para dejarlo por imposible. Aunque sólo fuera porque hacía mucho que no leía autores españoles. A lo mejor es que no soy suficientemente mujer para esto ;)

Ahora me pondré con algo en alemán, que aunque curre todo el día sí que me apetece ver un poco cómo son los libros más allá de los típicos de Vollidiot o los que me mandaron leer para el examen. Voy a atreverme con una novela criminal en los Alpes (agárrate) y a ver qué sale. La primera experiencia con una novela negra fue en Aachen y no fue nada exitosa, esperemos que ésta sea mejor.
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Título: "El tiempo entre costuras"
Autora: María Dueñas
Páginas: 640.
Editorial: Temas de Hoy
Año: 2009
ISBN: 9788499981833
Sinopsis:
"La joven modista Sira Quiroga abandona Madrid en los meses convulsos previos al alzamiento arrastrada por el amor desbocado hacia un hombre a quien apenas conoce. Juntos se instalan en Tánger, una ciudad mundana, exótica y vibrante en la que todo lo impensable puede hacerse realidad."
También he visto que Antena3 prepara una serie, a lo mejor gana y todo.

Emigrando al norte

Panorámica del Salzgittersee, esperamos que el color no tenga que ver con la fábrica de acero
Al parecer no fue bastante con venirme el año pasado a Múnich, sino que ahora me toca subir un poco más para seguir trabajando en trenes.
A veces pienso que esta manía mía de dedicarme a "lo que me gusta", y no dedicarme a la automoción especialmente, se me está yendo de las manos.
Que sí, que luego los frikis de los coches son insoportables y me siento aún peor ingeniera de lo que soy (en el sentido "voy a inventar la rueda o en su defecto algún cachivache", porque luego digo hace 5 años que cómo que los volantes aún llevan palo y me tildan de loca), pero es que tampoco mola esto de no estar de seguido conviviendo con el Marommo más de un año nunca.
Al principio fueron los veranos. Todo el mundo sabe que cuando vives en un colegio mayor en verano te vuelves a casa y evitas pagar días sueltos como sea. Luego hay gente que se queda a las academias, pero eso es otra historia, para 40 ºC en Graná tenía suficiente ;)
Luego el trabajo. Ahí se pone la cosa peor, al Marommo se salió trabajo en La Línea y a mí aún me quedaban tres años de carrera, y uno de ellos de Erasmus. Para qué se iba a venir a Madrid si yo me iba a ir. Y además no iba a querer vivir con él. Qué mala soy, y qué poco buscó él en Madrid, pero bueno.
Después el Erasmus, a Alemania para más inri. Al norte por primera vez, de Europa, porque Madrid de Graná ya está al norte, vamos. Luego que no, mejor me vuelvo a España que hace solecico y aquí se está muy bien y se gana muy bien, y esto es muy peligroso.
Unos años después por fin se vino el Marommo a Madrid, pero cosas de la vida, nos decidimos a venirnos a Múnich. Seis meses separados. Y por fin se vino, y ahora trabaja y todo, ¡y de lo suyo!
(Arquitectos y aparejadores del mundo, morid de la envidia)

Y lo que yo quería contar no era esta pastelada, sino que me mandan a partir de junio a Salzgitter, que es un pueblo-polígono industrial a las afueras de Braunschweig. Donde estuvo la frontera entre las dos alemanias y a 598 km de Múnich, para arriba en el mapa.
Empecé trabajando para Alstom dos años y he rechazado al menos tres ofertas para hacer entrevistas para ellos desde que estoy aquí, pero ahora ya no me libro.
Cuando una puerta se cierra, como ha pasado ahora con mi proyecto, hay que abrir al menos una ventana. Y esta ventana esperemos que dure los tres meses prometidos y luego quede en una anécdota que contar. ¿Recuerdas el verano aquel que en vez de tomar el sol contigo en el Biergarten estuve en Braunschweig?

Lo único bueno que he visto es que llueve mucho menos que en Múnich. Sí sí, mucho, un TERCIO menos. Que quieras que no, en verano se agradece. Claro que las horas de sol son menos, así que supongo que serán días nublados de mierder sin llover o algo así. Cuando llegue el momento interrogaré a mis contactos norteños.
Por ahora sé que tienen mi currículum y les he gustado. Qué sorpresón, si no han parado de llamarme ;)
(pero se agradece)

viernes, 19 de abril de 2013

En Graná con vacaciones retrasadas

Qué bonica es mi Graná
Este año la Semana Santa nos pilló un poco a traspié. El Marommo había empezado a trabajar en febrero, bueno, a final de enero, y aún no sabía cómo iban a ser en la obra con lo de las vacaciones, y yo soy una rata y si miro los vuelos muy tarde me asusto porque valgan 350€ y haya que parar 8 horas en Barcelona. Tiquismiquis que es una.
El caso es que decidimos quedarnos en Múnich y disfrutar de los cuatro días libres haciendo todas esas cosas pendientes que teníamos (Augsburgo, Regensburg, etc). Luego nevó y no hicimos nada, bueno, quedarnos en bolas en la sauna nada más, pero eso es otra historia.
Al final me dio el volunto y cogimos un vuelo para venirnos una semana un poco después y ver a la familia, que si no ya hasta verano nada. Y luego en verano hay una boda, y en agosto una sobrina... que se iba a alargar la cosa y como nos descuidáramos al final de navidad en navidad.
Luego vino lo de irnos de vacaciones. Por si no lo sabéis, hay gente que se va tres semanas seguidas de vacaciones por ahí, ¡y no es a ver a la familia! Yo tampoco me lo creía, pero lo he visto en mis Kollegen alemanes e imagino que no todos mienten.
Así que como éste es el primer año que trabajamos los dos, y nos pagan por ello, en la historia del mundo, hemos decidido cogernos unas vacaciones. Entre familia y familia nos quedarán sólo dos semanas, pero menos es nada. Ahora queda decidir si Escocia o Vietnam, aunque ya eso da lo mismo. La cosa es irse por ahí, y que no nieve, ¡por dios!

Ahora en Graná bien. Va a ser una visita rápida y movida, como siempre. Tres días en la ciudad, dos días en la playa en Almuñécar "por ti, para que veas el mar", y como me descuide dos días en La Línea. Aunque eso está por ver, creo que hay un cupo de no deshacer la maleta que puedo soportar.
Con un poco de suerte veré a casi toda la gente que tenía previsto ver, e incluso a algunas sorpresas, y me volveré como siempre más cansada de lo que vine.
Un saludo a todos los que no he podido ver y un besico. Que el solano que me estoy comiendo me perdone.

domingo, 14 de abril de 2013

miércoles, 10 de abril de 2013

Perdidos en mitad de los Alpes

El trineo a la mañana siguiente
Este fin de semana nos fuimos por segunda vez a una Hütte, esto es, a una cabaña perdida de la mano de Dios en mitad de la montaña rodeada de nieve.
El caso es que como la escapada estaba planeada para abril (por un problema con la reserva), en un principio estábamos un poco tristes porque ya no iba a haber nieve. Claro, que luego con el invierno que había nos pusimos contentos, ¡porque para entonces ya no iba a haber nieve!
Pues nada, si no quieres caldo, toma tres tazas. En este caso, de nieve.
Y de niebla, porque vaya tela con la niebla. Ha habido días peores, como cuando subimos a la Rodelbahn de Blomberg a tirarnos con el trineo, pero esta subida de dos horitas no estuvo nada mal tampoco.
No diré que en la subida me lo pasé bien. Lo pasé fatal, me moría, me palpitaba la cabeza, y fui un coñazo y luego estuve supercabreada por dejarme engañar. Luego lleva razón Andreonci que se pasa un poco, y lo recuerdas todo más bonito, y el rato en la cabaña y eso, pero creo que lo de ir con el grupo de los rápidos no fue buena estrategia. Aunque el Marommo necesitara llevar a rastras dos trineos para estar casi igual de cansado que yo, no quita que no estoy en forma. Para nada.
Luego en la cabaña muy bien. Aunque éramos más españoles nos mezclamos más con la gente, ya que allí había otros españ... perdón, catalanes. Hasta Berto Romero, sin ir más lejos.
Jugamos al Bang, bueno, enseñamos a jugar al Bang, porque cada vez había alguien nuevo, pero moló. Bebimos cerveza, que alemanes muy majetes subieron en cajas desde la otra cabaña. Nosotros hubiéramos pensado en subir cada uno un par de ellas, pero no, ahí ellos y algún ambientado, subiéndolas a pulso. 
También tomamos chupitos, y comimos chile vegetariano (sin carne, vamos, y con tofu) y lentejas, ¡muchas lentejas!
De lo mejorcito, eh? Quién iba a decir que era algo tan fácil de preparar y reconfortante.
La cabaña no tenía agua caliente, ni ducha, la calefacción y el fuego de leña, y las camas estaban juntas a cholón. Alguno se llevó un abrazo indeseado y echó de menos alguno deseado ;)
Luego la bajada en trineo genial... culeando, con ondicas. Muy entretenida, vamos. He descubierto que los trineos esos modernos de palo no están tan mal para uno solo, y que lo de frenar tanto con el de madera no es bueno. No mueres, pero se encalla mucho.

Vamos, como experiencia muy bien, pero para la próxima tiene que pasar más tiempo para que se me olvide lo de la subida, o más deporte ;)
Para los valientes, subida a la cabeza del diablo
August-Schuster-Haus (Pürschling-Haus 1564 m)

jueves, 4 de abril de 2013

Desnudándonos en la sauna

El lunes, después de una Semana Santa sin poder asomar prácticamente la nariz a la calle por el frío y la nieve, nos fuimos a las termas del Schliersee.
Esto es lo que en España comunmente se llama un balneario, o modernamente un spa, porque para mí termas tendría que ser que fueran de agua caliente natural y aquí no lo son. Están al lado de un lago que se ve desde una de las piscinas al aire libre (pre-cio-so) y tienen una parte con saunas, pero no huele a huevos podridos ni nada. La piscina de fuera tenía el agua salada, que es curioso y hace que sea más transparente, o eso me pareció, pero el resto son normales.
El caso es que unos amigos de aquí nos invitaron a ir con ellos. Luego resultó que confiaban en nuestra vergüenza y en que no entráramos en la zona de arriba de las saunas. Ay pobres, no contaban con el duro invierno alemán y las ganas de salir A DONDE FUERA después de las excursiones fallidas a Regensburg o Augsburg, aunque queda una visita pendiente de 3 horas a una cervecería, ¡con barra libre!
Así que allí nos fuimos, y al toro. Todos teníamos nuestros favoritos para ganar con el mayor pudor, pero creo que no acertamos. Hubo quien se rajó antes de ir (ejem) y quien no tuvo pudo ninguno (cómo no, el Marommo, que ni preguntar siquiera), pero al final caímos. Bueno, de alguno no puedo corroborarlo, pero me lo tendré que creer.
Es una sensación muy curiosa la priemra vez. Bueno, puede que las siguientes también, ya veremos, jeje. Entrar en un sitio donde la gente está desnudica, apilada sentada en bancos de madera, mirando a la puerta (o a la lumbre) y sudando como cerdos. Da un poco de mal rollo, como si estuvieran ahí sin quererlo. Luego te das cuenta de que no, de que es queriendo, pero entonces te entra la vergüenza y no piensas más.
Había saunas húmedas, secas, sauna de ducha, baño de vapor, jacuzzi y una piscinilla de agua helada para jurar en arameo pero luego sentirte superbien.
No había lo de pasear sobre las piedras como en Aachen, pero eso ya lo haremos luego en Almuñécar y gratis, que nadie se preocupe. Tampoco había un barco como en el Tegernsee, que también tiene que estar interesante.
Hay cosas que sorprenden un poco. Que hubiera "niños". Los niños niños estaban abajo monopolizando la piscina y el tobogán oscuro, pero arriba había adolescentillos con sus padres, y daba como grima estar con ellos. No sé, como si no debieran estar ahí. En proporción sobrábamos más nosotros, que no estamos acostumbrados, pero claro, es la impresión que daba.
Y muchos pitos, muchas tetas. Lo normal,vamos. He descubierto que las alemanas se depilan mucho más de lo que yo esperaría. Creía que eso del nudismo tiene que ver con la naturalidad, pero no.
En fin, una experiencia más, y muy recomendable. La piel se queda suavita suavita, y el duro invierno se olvida al menos durante unas horas. Hasta que hay que coger el tren de vuelta y de camino se hielan las orejillas :)

jueves, 28 de marzo de 2013

La nieve en abril

El año pasado, bueno, el anterior, cuando vine a la entrevista del Zirkus, era el primer día que nevaba en Múnich.
La taxista me dijo que estaba bien, pero que lo malo era que los años que empieza tan pronto a nevar luego la nieve se queda hasta abril. Pensé "qué exagerada, si abril es ya primavera y hasta puede hacer calor". JA.
El año pasado, ahora sí, no nevó hasta abril. De hecho en marzo fue lo de mi Teamevent en el Tegernsee y nos las deseamos para encontrar un sitio para jugar a la petanca bávara.
Pero esto año... ¡ay, este año! Aquí estamos, con un palmo de nieve y unas tormentacas que no tienen nada que envidiar a las de diciembre o enero.
Ayer me lo intenté tomar con humor yendo por mitad de la nieve, por donde va la gente con los perros, pero nada. Me llené las botas de nieve pero el divertimento no compensó con que sea Semana Santa y estemos así.
Yo tenía planes. Ir a conocer ciudades, hacer una rutilla, incluso a lo mejor escaparnos a Austria o Suiza. Bueno, a Suiza iré la semana que viene, pero yo quería ir con la primavera, cuando el césped empieza a estar verde otra vez (ahora hay que esperar a que se vaya la nieve, sea marrón quemado y luego renazca) e incluso que hubiera algunas flores. Nada del otro mundo para abril, no?
Pues nada. Lo único bueno es que cuando me compré las botas en rebajas pensé que ya no las iba a usar, que para el año que viene, y vaya tres meses que llevo usándolas.
Lo mismo pensé de la tabla de snowboard y al final porque no nos hemos animado, si no este fin de semana podríamos haber ido otra vez.
Incluso con el trineo. Se comenta que lo mismo el domingo hacemos una excursión a tirarnos y a comer Kartoffelsuppe calentica para olvidar.
Eso sí, en cuanto salga el sol el bikini del cajón no me lo quita nadie. Aunque me pele de frío, me pongo morena como que soy española. Bueno, o doradilla, que tampoco doy para mucho.

martes, 26 de marzo de 2013

Volando con Ryanair

Dentro de poco vuelo a España, y sí, volaré con Ryanair.
Hay bastante gente que me ha dicho que cómo volamos con Ryanair, que si es un coñazo o que si te tratan fatal. Incluso que ellos ya no se fían.
La verdad es que lo de que te tratan fatal es verdad. Ellos te ponen unas normas muy claritas sobre el equipaje de mano,y luego nosotros chino españoles intentamos ser más listos que nadie y saltárnoslas y siempre nos pillan, ¡qué cabrones!
Luego está lo de la Bonoloto esa que hacen dentro del avión. Eso sí que tendría que ir al Tribunal de La Haya por crímenes contra la humanidad. Ahora ha mejorado un poco y se puede incluso intentar dormir entre cigarrillo falso de esos y otro, pero recuerdo un viaje a Alicante de los de 40 minutos, sin poder cerrar un ojo un segundo por la cantinela de los azafatos. Porque digo yo, podrían hacer un pacto de silencio y no contarlo a la compañía, y volaríamos más felices.
Luego hay los que dicen que es un coñazo porque tienes que ir en autobús, en este caso, hasta Memmingen. Está bien que digan eso, porque yo lo que es a Málaga siempre tengo que ir en coche. Bueno, podría ir en autobús que es mucho más Ryanair y seguro que a Graná hay, pero a La Línea me temo que no. Así que la hora y media allí no me la quita nadie. Si Vueling no fuera la única opción al aeropuerto de Granada-Jaén Federico García Lorca, y no costara 250€ por trayecto, parando un día en Barcelona. También podría volar a Sevilla o Jerez, pero entonces el trayecto ya sí que iba a ser de risa comparado con el vuelo.
Aquí en Múnich es muy diferente. Ir al aeropuerto normal te cuesta unos 10€ y tardas casi 40 minutos en cercanías desde la estación central. Sin embargo, ir al aeropuerto de Memmingen te cuesta 15€ y tardas hora y media que está cuadrada con el vuelo que tienes que coger. ¡Pero qué descaro! Cuesta 5€ más y me ahorro, en el último caso, 145€ (contando con maleta, que en este caso a la ida no la quiero), pero pierdo más de media hora de mi vida.
En lo de la seguridad no me meto, para eso están los expertos como Siervo de la Vida que habló de los incidentes largo y tendido, y bastante clarito, creo yo. Como él dice, lo más peligroso es el viaje en bus, así que como eso es irremediable, no hay problema ;)
Por último están los horarios. Es cierto que los horarios de Ryanair son infernales, eso no hay quien lo discuta. Por suerte, gracias a la famosa campaña de este verano en su contra, al parecer se han puesto un poco las pilas y han bajado otra vez las tarifas de comisión por tarjeta (¡el débito vuelve a no tener, y el prepago tampoco!) y han cogido un par de horarios no tan malos. Hay que volar entre semana, pero vamos, lo de dormir en otra ciudad aunque salgas a las 12 de la mañana tampoco es que sea una fiesta.
El caso es que yo lo recomiendo. He volado con Ryanair muchas veces, incluso con un volcán en medio, y fueron los primeros en cancelar todos los vuelos. Puede parecer una putada, pero Iberia camino a Bolonia no nos avisó hasta que las azafatas se fueron y el comandante le dijo a una señora que ellos se iban a casa. Además, luego con Ryanair al final pudimos volar y como si nada. Hasta con lo de Spainair se solidarizaron haciendo una campaña para rescatar a los pasajeros. Por dinero, claro, a ver si nos van a joder con la bonoloto y luego la gente vuela gratis. Aunque antes se volaba casi gratis, hubo quien se fue a Glasgow por 0,01€.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Renovando el carné de conducir en Alemania

Al parecer los papeles en Alemania para los inmigrantes nunca terminan.
Sí, sí, somos Unión Europea y es todo muy bonico y puedes circular de aquí para allá.
Pero ay de ti como se te ocurra quedarte en algún sitio más de 6 meses. Entonces la cosa cambia y debes adaptarlo todo a tu nuevo hogar. Matrícula del coche, seguro del coche, y ahora por lo visto también el carné de conducir.
Es una cosa muy graciosa, porque normalmente te das cuenta de eso cuando te caduca. En la página de la DGT incluso te explican cómo renovar el carné de conducir si estás en el extranjero, pero no te dicen que si han pasado más de 6 meses desde tu llegada es mejor que no te molestes porque te tendrás que sacar el del país en el que estés, al menos en Alemania.
Bien es cierto que te dicen que es para cuando no has establecido tu residencia normal allí, pero no se sabe qué pasa cuando sí. Así que tú te esperas a Navidad, haces los papeles directamente en España y nadie te dice que no, que después de ese tiempo estás tirando el dinero.
En nuestro caso le pasó al Marommo. Lo mejor es que cambió la dirección a la que se lo tenían que mandar y se lo pasaron por el forro. Lo mandaron al último piso en Madrid (que tampoco era la dirección del carné anterior) y lo han perdido. Sí señores, un carné que te identifica como conductor, va sin certificar y no vuelve al origen. Ah, y si vuelve no te garantizan que te lo dén, seguramente tengas que pedir un duplicado igualmente.
Así que yendo al Consulado español en Múnich, que son más majetes que ná, le informaron de su error. Ahora eres alemán, para lo malo y para lo malo.
El caso es que si no tienes el carné europeo nuevo, tienes que traducir la cartulina rosa con traductor jurado (45€). Y si se te había caducado y te han perdido el nuevo, pues también tienes que traducir el certificado temporal de conducción (otros tantos euros). Vamos, una fiesta. Con la tarjetita europea es todo más fácil, no os preocupéis. Así que si pensáis emigrar o estáis aquí, casi mejor ir cambiando uno por otro y así al menos hay un paso menos.
Porque dicen que multan. Y esto es como todo, hasta que no lo sabes no te multan, pero seguro que ahora si se me ocurre ir a por pan en coche me viene la Polizei y me soplan mil euracos por no haber ido a cambiarlo de pura pereza.
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Editado:
Al parecer por ser de la UE lo de los 6 meses es sólo para mayores de 50 años ;)
Para los demás es sólo cuando toque renovarlo o al pedir un duplicado.
Lo dicen en el Consulado de Frankfurt.

domingo, 17 de marzo de 2013

Cómo sobrevivir en Alemania sin hablar alemán

Pedir pato a domicilio y recibir al indio en español, no tiene precio.
Aunque no lo recomiendo en absoluto, a día de hoy aún es posible vivir en Alemania y sobrevivir sin hablar palabra de alemán. Incluso diría que sin hablar inglés, aunque eso ya puede ser demasiado arriesgado.
El problema es que sólo te das cuenta una vez que ya estás instalado y cuando seguramente ya hablas alemán, o lo intentas.
¿Quién no se ha ido alguna vez a los Alpes y en el telesilla ha conocido a un simpático joven israelí, que casualmente viajó un año por Sudamérica y cuya novia es mexicana? ¿O ha llamado a un directorio de médicos españoles?
Lo peor es que haber estado un año por Sudamérica, o qué menos que seis meses, solo y de viaje sin saber español al principio es algo muy alemán. Luego decimos que si no son sociables, pero hay que tener los cojones muy bien puestos para recorrerse Sudamérica siendo guiri. Si a nosotros en México D.F. ya nos llamaban güeritos, no sé a cuantas leguas se ve que alguien es alemán.
Así que si sabes a qué indio que ha vivido en Barcelona (¿y quién no?) pedirle el pato, a qué italiano encargar la comida, a qué médico del directorio llamar o con qué compañeros de viaje juntarte, con el español en Alemania llegas a todos lados.
Eso sí, así la diversión no está asegurada. Hace falta integrarse un poco más para decir "qué buen día hace" porque sale el sol y hay 5 °C, y para eso los amigos alemanes ayudan mucho :)

lunes, 11 de marzo de 2013

Aniversario 11-M

Hoy he descubierto que en su momento perdí todas las entradas que tenía en mi Espacio de Windows Live al no hacer la migración opcional a Wordpress, hace al parecer ya cuatro años. Supongo que no la hubiera hecho, porque todo aquello lo escribí como menor de edad y me daría bastante vergüenza portarlo.
No sé lo que escribí entonces sobre el 11M, o si ni siquiera escribí algo. Creo que podría buscarlo, porque llevaba un registro, pero ahora da igual.
Creo que quiero contar cómo fue mi día aquel día. El año que viene hará ya 10 años de aquello y al parecer aún hoy hay quien quiere pensar que no fue Al-Qaeda la que hizo los atentados. Hay opiniones para todo, pero me da vergüenza y asco pensar que una cosa así, que si no fuera por los retrasos españoles y la devolución de billetes habría dado para quizá 2.000 muertes, se pueda tergiversar por salvar el culo. Claro, que de aquellos barros ahora tenemos estos lodos, cuando nos sorprendemos de que nadie se vaya.

Esa mañana había huelga en la universidad, pero cómo no, las prácticas obligatorias eran insalvables, así que me levanté para irme a clase. Sé que pasé a despedirme del Marommo y a darle un besico porque él no iba a clase hasta más tarde, o no iba, no sé, era una privada. Me dijo que su madre había llamado, que había habido un atentado y que había 5 muertos o algo así. Otra vez ETA, maldita sea, ¿no va a parar nunca?
Bajé a desayunar. En la cola del comedor del colegio mayor ya se hablaba de 20 muertos. La gente estaba un poco nerviosa porque había sido en el cercanías y no se sabía si podía haber más bombas en el metro.
Cuando salí, las de la entrada me dijeron que cómo me iba a ir. Que si podía ir andando o en bus, que cómo me iba a meter al metro. Les dije que si no iba a las prácticas no podría ni hacer el examen de Termodinámica, así que tenía que ir aunque hubiera huelga, que algún profesor habría.
Bajé al metro con Pedro, el ciego del colegio. Cuando lo dejé en Cuatro Caminos para coger su cambio con Iglesia se me encogió el corazón. Que hubiera una bomba donde yo estaba y la gente saliera despavorida pase, pero que le pillara a él... Le dije que tuviera cuidado, que si pasaba algo se agarrara a alguien o pidiera ayuda rápdio, pero aún así...
Luego en las prácticas había un profesor pero la profesora no llegaba. "Habrá un atasco", decía el otro. Yo pensaba, "será por los atentados, pero él sabrá". Un chico de Guadalajara empezó a recibir llamadas de la familia. Al final el profesor decidió hacer la práctica con los que estábamos pero le dejó que se quedara a parte para que lo arreglara con el móvil.
En el cambio antes de la siguiente clase fuimos corriendo a la sala de ordenadores. Quique me enseñó las noticas. Era una locura, un montón más de muertos, y nosotros allí encerrados, con nuestras 3 clases mañana y tarde. Era como una pesadilla, ahí fuera estaba pasando eso y nadie nos lo había ido contando.
La siguiente clase era de Libre Elección y el profesor, Manuel Álvarez, nos mandó a casa. Nos dijo que mirásemos que nuestra familia estuviera todo bien y que no podía dar clase en esas circunstancias. Luego sabríamos que una chica de la Escuela había fallecido en los atentados. Como estaba tranquila con que mi madre había vivido mucho tiempo en Madrid, y sabía que yo no cogía el cercanías, sólo pensé que a la vuelta debería llamar a mis tíos de Alcorcón a ver si todo iba bien.
Nos quedamos a comer y por la tarde a las tres teníamos clase de Economía. Ya era un poco insoportable la presión, saber cada vez más y que fuéramos a dar clase igual. Le preguntamos al profesor, pero dijo que no, que los terroristas no podían ganar y que él no quería hacer huelga. Aún así nos fuimos a casa, hubo gente que sí se quedó.
Cuando llegué al colegio Andrea casi me mata. Me había dejado el móvil (en esa época sólo me lo llevaba si lo iba a usar) y no había parado de sonar. Al parecer a ella no la habían llamado tanto porque sabían lo de la huelga y que iba andando. 
Me había llegado un SMS de mi amiga alemana. "Lo he visto en las noticias, qué gente hace eso?". Pensé, pobre, pues los mismos de siempre. Una vez le tuve que explicar a su madre que en Graná también había habido atentados, incluso cercanos a mí. Claro, al parecer fuera ya sabían más que nosotros.
Intentamos hablar con Javi, que tenía que ir a Atocha. Estaba sobando y llevaba todo el día encabronado porque no paraban de intentar despertarlo.
Al rato nos fuimos, ya había convocada una manifestación hacia Sol para protestar por el atentado. Fuimos andando desde Ciudad Universitaria hasta allí. Había mucho pijo, de los que no estaban en las manifestaciones con el No a la guerra. Recuerdo que pensé que qué absurdo, si era ETA vale, pero si no, si realmente era demasiado gordo como para que fueran ellos, qué sentido tenía. Qué pensarían de que nos manifestáramos contra un atentado, qué sentido tenía salir a la calle.
Ya no recuerdo mucho más. Luego cancelaron la campaña, pero los políticos no pararon de salir en la tele. El domingo voté en Madrid porque ya me había empadronado por la Beca de Excelencia con el chantaje de Gallardón. Fui con dos amigos. Uno no sabía cómo se votaba en blanco, el otro y yo hicimos un baile en torno a las papeletas para no vernos.
Fue un día muy largo. Recuerdo que por la noche la gente que era del PP o estaba muy cabreada o incluso lloraba. Al día siguiente un amigo del Méndel me contó que había sido un poco horrible ser oficialmente del PSOE en un sitio en el que todo el mundo era de derechas.
A partir de ahí seguimos leyendo la prensa como antes, comparando titulares y comentando. Poco a poco pasó el tiempo, las declaraciones de Pilar Manjón, el juicio. Historias como la de Victor Muntean. En el Erasmus en Colonia de vez en cuando paraban un tren sospechoso. A los años, incluso la versión del Malabarista se añadió a lo conocido.
Y como todo, la herida fue cicatrizando.

Hasta que llega un día como hoy, y lo cuentas, y duele.
Otro día debería contar dónde estaba el 11S. Cómo tenía que hacer la maleta para venirme a Alemania y cómo luego aquí la gente lloraba y ponía velas mientras en España hacíamos bromas de lasañas. Por una vez nos tocó algo gordo a nosotros, por desgracia.

lunes, 25 de febrero de 2013

Haciendo snowboard

Esta foto no es nuestra, pero mola, eh?
Esta vez fue un poco engañada. Tal vez por culpa mía de no haber leído bien el planning, bien porque no lo ponía o porque no me quise enterar.
El caso es que yo no sabía que el sábado y el domingo íbamos a esquiar. Pensaba que iríamos a hacer wandern o a subir montañas por la nieve, a hacer Langlaufen o a tirarnos directamente en trineo. Que hubiera gente que fuera a esquiar bueno, ¿pero nosotros?
Lo que pasa que ya puestos, pues qué le vas a hacer. Cabaña reservada para dos noches, previsión de subida a otra cabaña más alta todavía con fondue de queso y bajada en trineo, alemanes majísimos que se desviven porque comas de sus salchichas raras, las vistas y ganas de desconectar... ¿quién se puede negar a un poquito de esquí?
Patinar sobre el lago no se podrá, pero caminar parece que sí
Empezamos haciéndonos a la idea, el viernes por la noche. "Pues cogemos esquí, que al menos alguna vez hemos hecho", "pues fulanito que nos enseñe que dice que no quiere hacer el cabra", y así todo. Al final, llegado el momento de la verdad, el Marommo dijo que snowboard que nunca había hecho, María iba preparada para el snow y yo que no tengo tanta personalidad como parece pues dije que qué coño y que no me iba a quedar sola esquiando, que total, nunca se me ha dado bien tampoco.
Así que así han pasado los dos días, culoboard un rato, de rodillas otro, muchas risas, mucho agobio y al final un buen recuerdo. Hemos tenido el mejor profesor que se podía pedir, con una paciencia infinita y muy buenos consejos.
Eso sí, nunca confiéis en los germanos cuando dicen que se tarda media horita a la cabaña. Siempre para gente fofa y en baja forma como nosotros es el doble, y luego aunque mole arriba te preguntarás cómo has podido volver a picar.
Tomando un bocadillito para no morir de agujetas mientras esperaba

lunes, 18 de febrero de 2013

jueves, 14 de febrero de 2013

Entrevistada

Hacía mucho que no ponía fotos mías en el blog, supongo que desde que nació la privacidad en la red a través de Féisbus y luego cuando conocí a Niño Desgraciaito que incluso ponía algunos nombres con iniciales.
Antes de eso mi blog era un diario, con un detalle pormenorizado de las cosas que me pasaban y con muchas fotos personales, mías y de otra gente.
Al principio dejé de ponerlas porque a la gente empezaba a sentar mal salir así a pelo en Internet. Luego resultó muy aburrido salir sólo yo, y al final, supongo que como todo, ha ido evolucionando, y ya casi no lo echo de menos.

El caso es que, para el que no lo sepa, me han entrevistado en el Zirkus. Supongo que tenían que cumplir con el cupo "chica inmigrante española en Alemania huyendo de la crisis". Durante la entrevista me hicieron muchas preguntas en las que querían que contara cómo era todo antes de venirme y por qué me vine. Sintiéndolo mucho, para eso tengo mi historia y tampoco me apetece salir contando lo de los contratos de 13 horas o las razones últimas por las que me fui del circo. A quien quiera en persona se lo cuento, pero después de firmar muchísimos papeles a saber si no me ponen en la web principal de la empresa como a mi jefe y los que picaron la otra vez
Salgo bien, creo. Según mi madre, que dice que no es amor de madre, lo mejor es que se me ven los ojos "del color que son". No sé de qué color iban a salir, pero eso le preocupaba mucho. 
Por mi parte me veo bastante torpe, como diría Elena, muy dulce. Dulce en el sentido de "buah, qué mal habla la pobre extranjera, parece lela". Creedme que aún así es mejor que salir con mi acento granaíno, porque por lo menos en alemán no me reconozco mucho, pero cuando he visto grabaciones mías en español mi acento me parece horroroso. Está feo que lo diga yo, pero de verdad no sé cómo los padres, y en especial mi madre, me han dejado crecer con este acento. Lo escucho en otras personas y pase, pero en mí... es como si nada inteligente pudiera salir de ahí. 
Bueno, no sé cuándo estará todo listo ni dónde lo publicarán. Sólo que si vais a una feria de empleo en Alemania y me veis, tengáis un poco de piedad. Y sí, se puede tener un C2 y decir "ich habe gewesen".

martes, 5 de febrero de 2013

El AVE en Alemania

Para empezar en Alemania se llama ICE (Intercity-Express) y va bastante, pero bastante más lento. Pero la gran diferencia y la gran ventaja es la flexibilidad.
Es caro de cojones, igual que en España, pero el punto fundamental es que el billete no tiene sitio reservado, a menos que lo tenga, y entonces ese sitio sólo vale para un horario, pero se sigue pudiendo montar en cualquier otro horario sin asiento reservado durante todo el día.
Parece un lío, pero le da la vida. Para los viajes de trabajo se acabó el tener que ir corriendo a cambiar los billetes, el "¿quedarán plazas o tendré que esperar a mañana?", el "me voy ya que si no lo pierdo".
Es algo que en España seguramente ya no se pueda implantar, en parte debido a la mentalidad (me veo a la gente encerrada 3 horas en el baño del AVE) y en parte a los pañales en los que estaba el AVE en general cuando el 11M.
No culpo a Renfe de querer tomarse la seguridad más en serio, lo cual sin tornos y sin pamplinas no es posible, pero si algo nos ha demostrado la práctica es que los malos siempre ganan. Bueno, no es que ganen, pero tienen toda la paciencia del mundo para pensar cómo saltarse nuestras normas de seguridad y jodernos la vida. Y mientras, lo que hay es que vivir y disfrutar.
Y uno de los grandes asuntos pendientes del ferrocarril español es la flexibilidad. No sólo entre AVEs, no seamos elitistas, sino en general.
Ya se han dado los primeros pasos, la última vez vi en la estación de Granada que había quitado el arco de rayos X y que los padres podían volver a subir al tren a dejar la maleta de sus niños y darles los besos como antaño. Pero de aquí a usar un Interraíl y que no parezca una locura, como en el resto de Europa, vamos, queda todavía mucho.
Esperemos que la crisis haga a nuestros políticos y empresarios viajar más, y no sólo robar más, y aprender a valorar las virtudes de la libertad a la hora de viajar en tren.
Porque si encima de caro está enjaulado entre normas, entonces para qué.

domingo, 3 de febrero de 2013

El límite del frikismo

Muchas veces he pensado que había llegado al límite del frikismo con las pelis.
Ya he visto infinidad de pelis japos con el Marommo, es decir, son tan lentas en general que se hacen infinitas, capítulos de IT Crowd sin subtítulos en los que nos hemos tenido que encomendar a la santa Reina Isabel II para entender lo que dice el puto negro, pero luego te meas con él, y el otro día vimos una peli en bávaro y hasta estuvo bien, como tenía subtítulos en alto alemán parecía incluso fácil.
Pero lo que no había llegado a ver era una peli en un idioma que no entendía, con una historia que no entendía... wait, hasta aquí podría decirse que Rare exports lo cumple,... de dibujitos Disney pero con un montón de sangre.
Y es que lo raro de esta película no es que sea en indio con subtítulos. A día de hoy te ponen lo que sea subtítulado y te lo tragas. No, lo más raro es que empieza con su castillito Disney, sus dibujos a lo Tarzán (qué pectorales, qué mono) pero luego a la primera de cambio se cargan a uno a puñetazos y sale toda la sangre. Y no es lo último que pasa.
Así que, sin llegar a espoilers, lo más impresionante de esta historia es lo Bollywood que es, para ser a medias Disney, y que se podría muy bien llamar "Arjun: el Príncipe de los Gitanos". Porque a mí lo de los rasgos indios (de la India) no me ha convencido mucho, pero es que lo de las ostias y la sangre sólo se explica con que los niños allí estén más acostumbrados a la violencia en las películas. Porque me imagino yo esto en las salas americanas y en seguida llegan los de Protección de Menores a desalojar el cine.
Voy a recomendárosla, porque creo que es una pieza única. A mí me costó un montón seguir los nombres, pero luego te acostumbras. El malo es el malo malísimo, el bueno es el bueno porque es el más guapo aunque parezca un poco lerdo y los buenos hagan tonterías, y poco más.
Si la estrenan en España avisad, que tengo mucha intriga por la edad permitida que le ponen.

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lunes, 28 de enero de 2013

V de Vendetta

Anoche vi por fin V de Vendetta. Para haber sido una película que ha marcado tanto mi vida, he tardado bastante realmente.
En realidad me alegro de no haberla visto antes, porque lleva razón.
Cuando el #15M estuve ahí, de pie, horas y horas, esperando que pasara algo, que hubiera alguna reacción por ir de forma pacífica. Nos tendrán miedo, nos escucharán. Pero nada.
Se han reído de nosotros y lo peor es que se siguen riendo en nuestra puta cara. Los unos y los otros.
Por ahora la única solución que existe para que las cosas cambien no es pacífica, es puramente violenta.
Pero, ¿por qué nunca pasa nada? Pues porque no queremos.
Un año y medio después de aquello aquí estoy, en otro país. Enganchanda a los Consejos de Ministros de los viernes, a las noticias y al tuiter, esperando todavía que pase algo. Que la gente un día se levante y sea distinta, que sea mejor.
Pero no va a pasar solo. No me he quedado a cambiarlo y no espero que nadie sea diferente.
Fuimos la generación de las manos blancas y de la Puerta del Sol. No nos educaron en la violencia, sino en rechazala. Quien más quien menos en España ha sufrido el terror cerca y no querría por nada del mundo repetirlo. No se puede esperar que de un día para otro cambiemos y nos volvamos terroristas, ni siquiera que dejemos de ser unos chorizos de corazón, orgullosos de nuestra picaresca.
Pero todo llega. Es cuestión de tiempo. Y si ahora no lo somos, quién sabe cuándo empezaremos a serlo. Cuándo se equilibrará la balanza, o se desequilibrará, y acabaremos como en Grecia. A tiros con el Parlamento por no haber sabido cómo arreglarlo antes de llegar a eso.

Remember, remember, the fifth of november...

miércoles, 23 de enero de 2013

Las horas extras

Hoy le hemos intentado explicar a los Kollegen alemanes que en España las horas extras no se pagan. Que, en general, es una cosa que se hace "porque te gusta mucho tu trabajo", por miedo a que te echen, porque sí, porque hay achuchones... continuos, o por cualquier otra razón para ellos injustificable. Y no sólo es que no se paguen, es que tampoco se compensan en tiempo libre.
Ellos estaban erre que erre, que es que en Alemania eso no pasa porque la ley lo impide. No, si en España la ley también lo prohíbe, pero se hace. Se puede ofrecer una jornada de 60 horas semanales y como muchísimo pagar 25 horas extras mensuales. ¿Y por qué? Pues porque no se pueden hacer más de esas, legalmente.
Al parecer aquí no es sólo que haya una ley, vamos, qué novedad, sino que la ley implica que tu jefe también es responsable de las horas que haces de más. Ahí ya cambia la cosa. No es que si un día te quedas más de 10 horas en el curro sea ilegal, es que si a la salida a las 10 de la noche estás tan cansado que te pegas una ostia con el coche y atropellas a alguien, no sólo se te cae el pelo a ti, sino que tu jefe responde con su patrimonio personal y entiendo que con algo más si toca.
Desde luego el juego cambia bastante, más aún cuando supongo que la gente en ese caso dirá de verdad que salía del trabajo, y no lo justificará con "no, si yo pasaba por ahí a la vuelta del gimnasio" o alguna cosa que se nos podría ocurrir a nosotros mentidores.
En fin, un tema más en el que ellos pensarán que somos un país bananero y nosotros pensaremos la suerte que tenemos de estar en un sitio donde, aunque haya gente que pierda 100 horas extras con el cambio de año, al menos se sabe que las tenía y las hubiera podido coger. O que se las pagaran, ¡válgame!
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Buscando en Google trabajo tirarse de los pelos